La terapia con oxígeno hiperbárico produce inhibición e inactivación de las toxinas en infecciones por Clostridium perfringes (gangrena gaseosa), a la vez que elimina bacterias anaeróbicas. Favorece la fagocitosis y la lisis oxidativa de los leucocitos. Potencializa la actividad de los amino glucósidos. Tiene un efecto post-antibiótico prolongado cuando se le combina con tobramicina para combatir la Pseudo mona aeruginosa.