La diabetes es una enfermedad que produce una macro y microangiopatía que desemboca en un compromiso vascular de las extremidades, generalmente, inferiores, que obliga a revascularizaciones frecuentes. Muchas veces, aunque se haya restituido de manera importante el flujo en los troncos arteriales, la persistencia de la microangiopatía diabética impide la cicatrización de las lesiones o incluso de las heridas quirúrgicas. Estas lesiones tienden a crecer y a infectarse, y a menudo acaban por complicarse, obligando a amputar la extremidad. En ocasiones, las amputaciones siguen la " teoría del salchichón" es decir, rodaja a rodaja, hasta llegar a las amputaciones supracondíleas, etc.
Otro problema importante que afecta al paciente diabético es la neuropatía diabética, en la que la alteración de las sensibilidades central y periférica se acompaña de lesiones como el mal perforante plantar, de difícil cicatrización, y que pueden llegar a complicarse con la osteomielitis de los metatarsianos. Pues bien, en estas enfermedades, la OHB permite aumentar la oxigenación de los tejidos hipóxicos, favoreciendo la cicatrización de los mismos y, por consiguiente, mejorando el cuadro metabólico acompañante.
En resumidas cuentas, la OHB aumenta las defensas inmunológicas, activa la insulina, estimula la cicatrización y forma vasos sanguíneos por lo que es una excelente alternativa para los pacientes que padecen dicha enfermedad. |